viernes, 26 de febrero de 2010

LA PROPAGANDA, UN PILAR FUNDAMENTAL -AYER Y HOY-

La propaganda consiste en el lanzamiento de una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta. De forma neutral, la propaganda es definida como una forma intencional y sistemática de persuasión con fines ideológicos, políticos o comerciales, con el intento de influir en las emociones, actitudes, opiniones y acciones de los grupos de destinatarios específicos a través de la transmisión controlada de información parcial (que puede o no basarse en hechos) a través de los medios de comunicación masiva y directa." —Richard Alan Nelson, A Chronology and Glossary of Propaganda in the United States, 1996

Conociendo el poder que tiene la propaganda, Adolf Hitler la utilizó para movilizar las masas. Él junto con su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, escarbó los aspectos esenciales de la propaganda para ganar adeptos, mantener a los que estaban con el partido y de esta manera esparcir la ideología nazi.

La persuasión, la presentación de una realidad tergiversada, la sustentación que tiene en la carga emocional, y el contar una sola idea suficientemente clara y comprensible para toda la población, son aspectos esenciales de la propaganda que fueron aplicados en la segunda guerra mundial, y que hasta la actualidad tiene vigencia.

Es común ver en una contienda electoral como se usa la propaganda y si lo analizamos detenidamente, podríamos llegar a concluir quién usó mejor esta herramienta persuasiva. La propaganda se constituye en uno de los pilares fundamentales para conseguir resultados.

Adolf Hitler aseguró, en su libro Mein Kampf (1926) que, "la propaganda intenta forzar una doctrina sobre la gente… La propaganda opera sobre el público general desde el punto de vista de una idea y los prepara para la victoria de esta idea.", en el cual por primera vez aboga por el uso de la propaganda para difundir los ideales del nacional-socialismo -- entre ellos racismo, antisemitismo, y anti-bolshevismo.

Y como dice el texto de Emma Rodero Antón, lo consiguió, algunos creían en el partido nazi y en la figura de Hitler, por la persuasión y otros por miedo, por temor, pero consiguió el objetivo que tenía planteado.

miércoles, 24 de febrero de 2010

SER CREATIVO, ¿PROCESO DE APRENDIZAJE?

Indiscutiblemente para crear una campaña publicitaria de éxito, es necesario contar con personas creativas, que disfruten del proceso y que pongan en él, todo el esfuerzo que nos conduzca a una estrategia y un producto, de alto impacto en los consumidores.

Siempre pensé que la persona creativa, nace con esos dotes, al contrario de lo que escribe Gabriel Olamendi, quien señala que para ser creativo, se debe ejercitar la mente, “es un proceso deliberado que se puede aprender. Y si esto es cierto, entonces es cuestión de cada uno apostar por los sueños que se tengan, la visión al futuro, y ponerse a trabajar para plasmar las grandes ideas, en tangibles que vendan o posicionarlos.

Ciertamente, la persona creativa, es aquella que logra intermediar entre lo diferente, lo totalmente nuevo, con lo que existe a nuestro alrededor, para darle al espectador, aquella familiaridad en lo que propone; además siempre se cuestiona si lo que construye es lo mejor, no descansa hasta sentirse, él primero, contento con su producto.

Pero es complicado generar ideas, en un mundo donde la sociedad es la que impone los comportamientos, la razón predomina, lo importante es contrarrestar las operaciones de los competidores, dejamos que el otro resuelva los problemas, miedo al error y a los supervisores, aquella necesidad de seguridad; por ello es de suma importancia estimular la creatividad, coincidiendo que este sea un proceso que cualquier persona puede aprender, es urgente capitalizar los dotes, observar necesidades, asociaciones libres, evitar las trampas de la lógica, de la inteligencia, de la información; e iniciar la etapa de producción de ideas, para pasar a la creación publicitaria, donde se debe contar con un creativo publicitario que esté con sus sentidos atentos para descubrir lo que necesita el cliente para llegar al público.

Un público que con tiempo debe ser estudiado, conocer a profundidad sus deseos, aspiraciones, temores, gustos, hábitos, vicios, y demás ítems que le den información valiosa al creativo; para que al momento de presentar la información al cliente, éste se convenza que es lo que necesita para llegar a posicionar su producto.

Pero insisto, si es cuestión de aprender a ser creativo, entonces deberíamos empezar a practicar, a ejercitar la mente, a ver minuciosamente los detalles que nos rodean, a volver a impresionarnos por las cosas pequeñas que están frente a nosotros, por descubrir lo desconocido, soñar, soñar en aquello que queremos que lleve nuestra firma.
Espero que sea cierto eso de aprender la creatividad, porque la verdad estaba convencida, que con esas virtudes, se nace, los reto a ponerlo a prueba, hacer un esfuerzo y ver que estaba equivocada.