La propaganda consiste en el lanzamiento de una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta. De forma neutral, la propaganda es definida como una forma intencional y sistemática de persuasión con fines ideológicos, políticos o comerciales, con el intento de influir en las emociones, actitudes, opiniones y acciones de los grupos de destinatarios específicos a través de la transmisión controlada de información parcial (que puede o no basarse en hechos) a través de los medios de comunicación masiva y directa." —Richard Alan Nelson, A Chronology and Glossary of Propaganda in the United States, 1996
Conociendo el poder que tiene la propaganda, Adolf Hitler la utilizó para movilizar las masas. Él junto con su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, escarbó los aspectos esenciales de la propaganda para ganar adeptos, mantener a los que estaban con el partido y de esta manera esparcir la ideología nazi.
La persuasión, la presentación de una realidad tergiversada, la sustentación que tiene en la carga emocional, y el contar una sola idea suficientemente clara y comprensible para toda la población, son aspectos esenciales de la propaganda que fueron aplicados en la segunda guerra mundial, y que hasta la actualidad tiene vigencia.
Es común ver en una contienda electoral como se usa la propaganda y si lo analizamos detenidamente, podríamos llegar a concluir quién usó mejor esta herramienta persuasiva. La propaganda se constituye en uno de los pilares fundamentales para conseguir resultados.
Adolf Hitler aseguró, en su libro Mein Kampf (1926) que, "la propaganda intenta forzar una doctrina sobre la gente… La propaganda opera sobre el público general desde el punto de vista de una idea y los prepara para la victoria de esta idea.", en el cual por primera vez aboga por el uso de la propaganda para difundir los ideales del nacional-socialismo -- entre ellos racismo, antisemitismo, y anti-bolshevismo.
Y como dice el texto de Emma Rodero Antón, lo consiguió, algunos creían en el partido nazi y en la figura de Hitler, por la persuasión y otros por miedo, por temor, pero consiguió el objetivo que tenía planteado.
Conociendo el poder que tiene la propaganda, Adolf Hitler la utilizó para movilizar las masas. Él junto con su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, escarbó los aspectos esenciales de la propaganda para ganar adeptos, mantener a los que estaban con el partido y de esta manera esparcir la ideología nazi.
La persuasión, la presentación de una realidad tergiversada, la sustentación que tiene en la carga emocional, y el contar una sola idea suficientemente clara y comprensible para toda la población, son aspectos esenciales de la propaganda que fueron aplicados en la segunda guerra mundial, y que hasta la actualidad tiene vigencia.
Es común ver en una contienda electoral como se usa la propaganda y si lo analizamos detenidamente, podríamos llegar a concluir quién usó mejor esta herramienta persuasiva. La propaganda se constituye en uno de los pilares fundamentales para conseguir resultados.
Adolf Hitler aseguró, en su libro Mein Kampf (1926) que, "la propaganda intenta forzar una doctrina sobre la gente… La propaganda opera sobre el público general desde el punto de vista de una idea y los prepara para la victoria de esta idea.", en el cual por primera vez aboga por el uso de la propaganda para difundir los ideales del nacional-socialismo -- entre ellos racismo, antisemitismo, y anti-bolshevismo.
Y como dice el texto de Emma Rodero Antón, lo consiguió, algunos creían en el partido nazi y en la figura de Hitler, por la persuasión y otros por miedo, por temor, pero consiguió el objetivo que tenía planteado.
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